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martes, 16 de marzo de 2010

Pamplona, anfitriona de la comunicación científica



Me hubiera gustado asistir, pero por el momento me tendré que conformar con las crónicas de otros mientras me llega el turno…

Se ha celebrado en Pamplona, durante los días 10 a 12 de marzo, el V Congreso sobre Comunicación Social de la Ciencia (CSC5), en el que se ha debatido acerca del papel que juega la cultura científica en la sociedad actual. Hoy en día parece que nos vemos más ampliamente rodeados de museos, instituciones científicas, agencias de comunicación, etc., que le aportan un valor añadido a la divulgación de la ciencia. Pero queda mucho por hacer.

“Defendemos una nueva cultura, integradora y transformadora en todos los órdenes: la interacción con el público, el papel de los medios y las nuevas tecnologías de la información, la necesidad de la innovación con criterios científicos, la defensa de una educación realmente activa en la promoción de esa cultura científica y la apertura de nuevos espacios y redes de cooperación, asuntos que han sido objeto de debate en esta quinta edición del Congreso sobre Comunicación Social de la Ciencia”. Esta era una parte de la declaración final del congreso, que continuaba diciendo: “Queremos además invitar a la ciudadanía para que utilice estos medios con los que la ciencia, la tecnología y la innovación se hacen públicas y participativas. Los tiempos de crisis siempre han sido el momento de analizar cómo avanzar hacia el futuro, con la creación de nuevos modelos de desarrollo. Desde el mundo de la comunicación de la ciencia ofrecemos nuestro compromiso en este reto: una nueva cultura en la que todos somos necesarios”. No puedo estar más de acuerdo; ahora entendéis por qué me hubiera gustado ir.

Pero como “a falta de pan buenas son tortas”, aparte de leer lo que otros escriban sobre el evento, algo que podemos hacer los que nos quedamos en tierra es navegar por la página web creada para tal acontecimiento. Empezando por una introducción a modo de bienvenida, los organizadores repasan cómo ha cambiado la sociedad en los diez años que lleva celebrándose el congreso, nos recuerdan que hace 400 años un genio llamado Galileo publicó “un libro que cambió el mundo”, rememoran la figura de otro “revolucionario” de la divulgación e inspirador de muchos (Carl Sagan) y, mencionan, entre otras cosas la nueva Ley de Ciencia.

Si seguimos con la singladura por las diferentes páginas, además del programa diario y el listado de personalidades y miembros del comité, nos encontraremos con varios grupos de debate, abiertos a cualquiera que quiera/tenga algo que decir, haya asistido o no al congreso. También nos toparemos con los comentarios de Javier Armentia, director del Planetario de Pamplona, que resume los principales acontecimientos de cada jornada.

Creo que esta es una buena manera de acercarnos a este tipo de actos a los que rara vez podemos asistir, salvo que se produzcan en nuestra ciudad y, eso sí, nos enteremos con antelación. De alguna manera, el esfuerzo que se realiza al poner en la red esta información no cae en absoluto en saco roto. Al contrario. ¡Gracias!



jueves, 3 de septiembre de 2009

¿Es necesario un "periodismo científico"?


¿Cómo se calcula el volumen de una vaca?
Ingeniero: Metemos la vaca dentro de una gran cuba de agua y la diferencia de volumen es el de la vaca.
Matemático: Parametrizamos la superficie de la vaca y se calcula el volumen mediante una integral triple.
Físico: Supongamos que la vaca es esférica…

Este es uno de los chistes más populares de científicos. Con sentido del humor, da una pincelada tópica de la personalidad de cada clase de científico. Sin embargo, para el lector medio puede no tener gracia alguna, porque aparecen términos que quizá no comprenda o porque, simplemente, no conozca la idiosincrasia propia de su día a día. Algo parecido ocurre, a veces, con los congresos científicos.

¿Por qué, en general, los científicos españoles no tienen interés en hablar con los medios? Es curiosa su postura en comparación con los científicos anglosajones en lo que a medios de comunicación se refiere. Y, a la vez, también es curioso que los congresos científicos, conferencias, etc., no se cubran periodísticamente con la misma calidad que como sucede en EEUU. Tal vez haya una relación entre la reticencia de los científicos a hablar con los medios y la ausencia de periodistas especializados, ya que resulta difícil para un no experto transmitir los avances o descubrimientos que se hayan producido. Por no hablar de que el mensaje podría quedar irreconocible…

Es difícil determinar si el poco hábito que existe en España a la hora de cubrir este tipo de congresos está motivado por las políticas de ahorro de los medios de comunicación (tener a un grupo de periodistas tan especializados y enviarlos a cubrir estas noticias conlleva unos costes que ya ni los grandes grupos editoriales están dispuestos a asumir) o por la escasa cultura de divulgación que hay entre los propios científicos. Los medios de comunicación juegan un papel fundamental en la ciencia, entre otras cosas, porque vivimos en una sociedad mediatizada en donde lo medios influyen sobremanera en el ciudadano. Por eso llama mucho la atención que los científicos no sean más conscientes de que, en última instancia, gran parte del dinero con el que se financian los proyectos de investigación procede de las arcas públicas y que, por ello, un electorado entusiasmado con los temas científicos sería una herramienta fundamental para reclamar a los políticos más inversiones en este campo.

Para agravar este problema, de vez en cuando aparecen artículos (o, incluso, noticias en los informativos) en los que se quiere hacer de la ciencia un puro espectáculo, con la intención de conseguir adeptos, cayendo en el error de no ser creíbles y con la consiguiente desconfianza por parte del ciudadano. Y no digamos nada de los medios en los que la ciencia aparece como un mero divertimento en donde, habitualmente y por desgracia, se suele representar al científico como un tipo loco, desaliñado y un poco torpe o, en el mejor de los casos, distante de la sociedad y con un lenguaje artificial, que lo único que consiguen es alejar a la verdadera ciencia de la sociedad. La ciencia puede (y es conveniente, en mi opinión) explicarse de forma amena, pero siempre con rigurosidad y respeto. Acercar la ciencia al público o intentar despertar su interés por ella no puede hacerse a cualquier precio, y menos cuando el precio puede ser que no se la tome en serio.

Los congresos son actos científicos en donde, en principio, no tiene por qué haber concesiones en cuanto al lenguaje. No pretenden divulgar ciencia, sino presentar contribuciones a la arena científica. Es decir, en ellos, los científicos exponen sus trabajos y conocen los de sus colegas, se muestran descubrimientos y avances, y todo ello en el lenguaje propio de la ciencia. Entonces, ¿quién puede cubrir un congreso científico? Obviamente, debe ser alguien especializado y conocedor de ese lenguaje. Lo habitual en los medios generalistas ha sido “lanzar” a un periodista a la arena científica, sin especialización previa, para cubrir la noticia de la mejor manera posible y con la dificultad que conlleva el lenguaje de la ciencia. Poco a poco esos periodistas se han “especializado” de forma autodidacta, por su propio interés en el campo y por la experiencia adquirida a través del tiempo. También han existido y existen otros divulgadores con formación científica que, sabedores de la importancia de dicha tarea, han cambiado los centros de investigación por los medios de comunicación, o incluso han sido capaces de compaginar ambos mundos. Afortunadamente, en la actualidad también se puede encontrar formación cualificada en donde un periodista puede especializarse en temas científicos o un científico en la labor periodística.

La tarea del periodista científico es ser capaz de traducir los conceptos científicos a la sociedad, para poder trasladarle la importancia de sus avances. Solo así se establecerá una relación de simbiosis entre la ciencia y la sociedad, ya que la primera verá cómo sus avances son aceptados de forma generalizada y la segunda se beneficiará de dichos avances.

ciao!

Noticias de la Ciencia y la Tecnología