Comienzo, con esta, una serie de entradas sobre mi "experiencia romana", tanto en lo personal como en lo profesional. Una semana en el Centro de Investigación de Casaccia (cerca de Roma) dan para mucho. Las primeras corresponden al blog que escribí durante mi estancia en Roma. Espero que las disfrutéis...
Lunes 15 de noviembre de 2010
Hoy ha sido un día muy largo y emocionante.
Hoy ha sido un día muy largo y emocionante.
Hemos comenzado nuestra aventura en el Centro de Investigación de Casaccia (pertenecienta a la ENEA, la Agencia Nacional Italiana para las Nuevas Tecnologías, la Energía y el Desarrollo Económico Sostenible) con gran expectación. De entre mis compañeros, soy la única que proviene de una carrera científica y eso, en algunos momentos me aporta ciertas ventajas (porque quizá entiendo mejor algunos temas), pero en otros veo que ellos tienen mucha más soltura que yo, por ejemplo, a la hora de hacer preguntas que le pueden interesar al ciudadano de a pie.
Martes 16 de noviembre de 2010
En España las facultades de Ciencias están llenas de mujeres; en las clases de Biología, Física o Química predominan las estudiantes femeninas frente a los masculinos. Sin embargo, en los laboratorios y unidades de investigación la presencia masculina es mucho mayor que la femenina. ¿Qué es lo que ocurre con las mujeres investigadoras? ¿Es que la investigación científica no interesa a las mujeres españolas? En absoluto. Lo más seguro es que se deba a motivos sociales, culturales y/o políticos. Y según nos cuenta Fabiola (nuestra anfitriona de ENEA/RELATE en lo periodístico), en Italia ocurre lo mismo. Sin embargo, esto no es así en el lugar de trabajo de Mauro Falconieri, director del Laboratorio de Espectroscopía de Materiales Funcionales y nuestro tutor aquí en la ENEA. En este laboratorio colaboran con Mauro tres mujeres (Rosaria D’Amato, Flaminia Rondino y Ruchika Bagga), aunque a ellas no les importaría en absoluto tener un compañero masculino…
En España las facultades de Ciencias están llenas de mujeres; en las clases de Biología, Física o Química predominan las estudiantes femeninas frente a los masculinos. Sin embargo, en los laboratorios y unidades de investigación la presencia masculina es mucho mayor que la femenina. ¿Qué es lo que ocurre con las mujeres investigadoras? ¿Es que la investigación científica no interesa a las mujeres españolas? En absoluto. Lo más seguro es que se deba a motivos sociales, culturales y/o políticos. Y según nos cuenta Fabiola (nuestra anfitriona de ENEA/RELATE en lo periodístico), en Italia ocurre lo mismo. Sin embargo, esto no es así en el lugar de trabajo de Mauro Falconieri, director del Laboratorio de Espectroscopía de Materiales Funcionales y nuestro tutor aquí en la ENEA. En este laboratorio colaboran con Mauro tres mujeres (Rosaria D’Amato, Flaminia Rondino y Ruchika Bagga), aunque a ellas no les importaría en absoluto tener un compañero masculino…
Como nos cuenta Mauro, la espectroscopía es la rama de la ciencia que estudia cómo se comporta la materia cuando interacciona con la luz, es decir, cuando se le aplica una energía. Se trata de una disciplina muy amplia que utiliza la luz (mediante láser, principalmente, pero también mediante lámparas) como herramienta para estudiar las distintas propiedades de la materia. El tipo de fuente de luz que se utiliza en un experimento o en otro depende de la magnitud de los componentes de la materia que se quiere estudiar. En una primera aproximación al trabajo que se realiza en el laboratorio, Mauro nos explicó el funcionamiento y la utilidad de los instrumentos que utilizaban para realizar sus experimentos. Y fue muy interesante comprobar que en apenas unos metros cuadrados se podían realizar tantas investigaciones a la vez, sin que se molestaran unos a otros.
Ha sido una mañana agradable también en el aspecto humano. Este laboratorio está en contacto directo con otros laboratorios y unidades de investigación, tanto aquí en Casaccia como en Frascati (otra de las sedes de la ENEA, en donde están ubicados la mayoría de los laboratorios dedicado al estudio de materiales). Así que compartimos con ellos la sana costumbre de quedar a tomar el café de media mañana con sus compañeros de Casaccia. Estoy segura de que, si fuera posible, lo harían también con los de Frascati, pero está al otro lado de Roma, a más de 50 km de distancia…
Yolanda (mi compañera) y yo tenemos una gran dificultad con nuestro tema de estudio, porque las investigaciones que se llevan a cabo en el laboratorio de espectroscopía están en una fase bastante inicial; así que las aplicaciones prácticas de sus resultados aún no están absolutamente definidas. Así que aún seguimos buscando “la historia” que será el leit motiv de nuestro trabajo. Pero no desesperamos; la encontraremos…
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